Denuncian a los patovicas de un pub por golpear brutalmente a un joven | ANBariloche
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Denuncian a los patovicas de un pub por golpear brutalmente a un joven

La víctima de 19 años habría recibido una golpiza por parte de 5 hombres que se desempeñan como empleados de seguridad en el local ubicado en Pagano y San Martín. La familia realizará una denuncia penal. “Agradezco que mi hijo está vivo”, dijo la madre.
14/03/2016 00:00 Hs.
El joven de 19 años fue golpeado por cinco patovicas.
El joven de 19 años fue golpeado por cinco patovicas.

El viernes era una noche como cualquier otra en la vida de Cristofer, un joven barilochense de 19 años. Salió con un amigo y decidieron ir al pub Eclipse, ubicado en Pagano y San Martín. Según el relato del chico, en la entrada, la mujer que trabaja en el lugar le impidió entrar con unas gotas de colirio que llevaba en su bolsillo y fue el comienzo de una noche que terminaría con una denuncia por golpes y agresiones por parte de los patovicas del boliche.

El joven aceptó dejar las gotas en la entrada, con la condición de buscarlas cuando decidiera irse. Alrededor de las seis, la noche terminaba para Cristofer que volvió a hablar con la mujer para pedirle el colirio que había dejado horas antes. “Quizás le hablé mal, o ella entendió mal, pero en ese momento se ‘sacó’ y empezó a bardearme”, explicó a ANB el joven.

“¿Te crees muy vivo? ¿Quién te pensás que sos?”, aseguró Cristofer que le manifestó la mujer. En ese momento, quizás pensando que había una pelea entre los dos, intervinieron los patovicas, que sin mediar palabras, habrían comenzado a golpearlo. “Me tiraron al piso y me empezaron a dar patadas en el cuerpo y en la cabeza”, recordó el muchacho.

El pub Eclipse está ubicado en Pagano y San Martín

Su amigo no estaba en el lugar, y si alguien de los presentes en el pub vio algo, él no sabe nada. “Nadie intervino, nadie intentó parar la agresión”, sostuvo.

Cristofer no recuerda bien qué pasó en ese momento, quizás por los golpes o la confusión que generó el ataque, pero continuó su relato: “cuando pararon de pegarme me levanté como pude y me fui hasta la YPF que está en Moreno y Morales”. Allí, la víctima de la brutal golpiza ingresó al baño, se lavó la cara ensangrentada e intentó recuperarse para regresar a su casa.

“Cuando mi hijo llegó, no sabés lo que fue verlo todo golpeado y con sangre”, expresó con angustia Odette, su madre. La familia de Cristofer no dejó pasar más tiempo e inmediatamente lo llevaron al hospital zonal para que lo revisen. En la guardia médica estuvieron esperando durante tres horas hasta que finalmente lo atendieron, pero no emitieron ningún certificado sobre las heridas recibidas.

“Nos dijeron que teníamos que hacer primero la denuncia. En la desesperación, nosotros no habíamos ido a la Policía todavía”, manifestó la mujer. Una vez realizada la exposición policial, concurrieron al Hospital Privado Regional para realizarle una tomografía al joven y asegurarse de que se encontraba fuera de peligro. “Gracias a Dios, salió todo bien”, afirmó la madre. Este lunes tuvieron que concurrir al médico policial que sería el encargado de certificar los golpes recibidos.

Odette, la madre del joven golpeado, denunció el hecho en los medios de comunicación para evitar que vuelva a ocurrir.

El joven deberá permanecer en reposo por 15 días. Así, tendrá que suspender los estudios que cursa en la Universidad Nacional de Río Negro y en la Escuela de Hotelería, además de otras actividades deportivas que realiza a diario.

El domingo, otro hecho similar, en el que los patovicas terminaron arrojando gas pimienta luego de golpear a un joven y hubo diez personas que tuvieron que ser trasladadas al hospital zonal por la situación, despertó el enojo de la familia de la víctima. “Esto no puede seguir así, tenemos que hacer algo al respecto”, remarcó la madre. “Hoy yo puedo dar gracias porque mi hijo está vivo, pero ¿y si lo hubieran matado o lo dejaban internado?”, se preguntó Odette.

“Esto no es algo aislado, pasa todo el tiempo. Si no es en Lelac, es en Eclipse”, manifestó el hermano de la víctima. “Los patovicas ejercen un abuso de autoridad y poder todo el tiempo”, agregó.

Los padres del chico realizarán una denuncia penal, luego de asesorarse con un abogado. Su pedido es que no se repitan estos hechos de violencia, y que las personas que trabajan como empleados de seguridad sean capacitados y estén identificados, “sino, hacen lo que quieren”, apuntó Odette.

La familia de la víctima realizará una denuncia penal.

Otro de los reclamos de la familia fue la falta de lugares para que “los chicos salgan a bailar”. Con la clausura preventiva de Lelac, el pub colindante recibe mucho más público, pero la situación se repite: problemas entre los jóvenes y agresiones de los patovicas.

Cristofer tiene los ojos completamente morados por los golpes, al igual que el resto de su cuerpo, pero continuará saliendo. “No voy a vivir con miedo por lo que me pasó”, finalizó. (ANB)