“La Policía nos torturó y estuvo a un paso de matar a alguien” | ANBariloche
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“La Policía nos torturó y estuvo a un paso de matar a alguien”

Lo afirmó a ANB Paola, cuñada del joven asesinado en Roca por un efectivo policial y una de los 23 detenidos tras los incidentes ocurridos el viernes en la Ciudad Judicial de la localidad valletana. “Fuimos golpeados duramente, nos dispararon y no murió alguien por poco”, aseguró.
02/12/2014 00:00 Hs.
“La Policía nos torturó y estuvo a un paso de matar a alguien”
“La Policía nos torturó y estuvo a un paso de matar a alguien”

“Una tortura tremenda”. Estas tres palabras utilizó Paola para describir los momentos vividos en la Comisaría 21 de Roca, una de las unidades en la que estuvieron alojados familiares y amigos de Pablo Vera, el muchacho asesinado de un balazo por el policía Jorge Villegas, en medio de un intento de robo. En total, fueron 23 las personas detenidas días atrás cuando repudiaban en los Tribunales de esta ciudad la decisión de la Justicia de permitir que el agente policial llegue libre al juicio.

Todo comenzó el viernes pasado. Los jueces de la Cámara Primera de la localidad del Valle confirmaron el procesamiento del uniformado, bajo la figura aumentada de “homicidio calificado por haber sido cometido en abuso de funciones policiales y agravado por el uso de arma de fuego". No obstante, los magistrados determinaron que el sargento continúe en libertad y le impusieron una caución real, lo cual motivó la movilización de allegados a Vera a Tribunales para pedir explicaciones de la medida.

“Los efectivos de la Policía y los agentes del COER nos estaban esperando para reprimirnos. Llegamos a Tribunales cerca de las 16 y el lugar se encontraba todo vallado”, señaló Paola, cuñada de Vera, quien murió el 25 de septiembre, luego de sufrir un disparo a pocos metros de la casa del policía acusado del homicidio.

“Fuimos a pedir que nos den los motivos por los cuales decidieron que Villegas esté libre y las únicas respuestas que tuvimos fueron golpes, disparos y amenazas”, afirmó la mujer, en diálogo con ANB.

“Cuando nos estábamos yendo, a unas cuadras de la Ciudad Judicial, vinieron y nos comenzaron a golpear de un modo terrible”, relató Paola. “Dos policías me sacaron de los pelos de la camioneta en la que estaba y me empezaron a pegar patadas en el piso, mientras otro me apuntaba con un arma y me decía que iba a hacerme mierda”, aseguró.

La cuñada de Vera agregó que “cuando me subieron al patrullero me siguieron pegando brutalmente”. Dijo que todos fueron trasladados a la Comisaría 21 y remarcó que entre las personas detenidas había cuatro menores y una mujer embarazada.

Sostuvo que en la unidad policial “a los chicos los tiraban uno arriba del otro llenos de sangre, como si fueran animales”. “Los policías les pisaban la cabeza y los golpeaban”, aseveró.

“Me llevaron al calabozo y me pegaron muy fuerte en los ovarios”, confió. “’Esto no es nada. Esperá que apaguemos las luces hija de puta’, me decían”, contó, y añadió que su hijo de 13 años recibió graves lesiones en la zona del ojo.

Ese mismo viernes a la medianoche fue liberado un grupo de detenidos, mientras que otros 13 recién recuperaron la libertad este lunes cerca de las 17 horas. Siete de ellos estuvieron en la Unidad Tercera de Roca.

“Yo tuve la suerte de salir el mismo día en el que nos detuvieron y sin embargo la pasé muy mal”, expresó Paola. “Sufrí tres disparos de balas de goma. Fueron momentos muy duros. Se me cruzaron muchas cosas por la cabeza. Pensé que podían llegar a matarme. Por poco no hubo una muerte”, confió. “’Espero que te dejes de joder con todo esto, hija de puta’, me gritaban”, aseguró.

“La Policía de Río Negro es torturadora. Están dispuestos a asesinar y a esconder las pruebas. Yo misma vi cómo limpiaban la sangre de los chicos después de pegarles para que nadie vea nada”, indicó.

“A uno de ellos lo golpearon en la cabeza y perdió el conocimiento, otros quedaron con los ojos negros, la mujer embarazada fue golpeada de tal forma que su hijo que está en camino corre peligro. Fue una tortura”, dijo Paola, con la voz entrecortada.

Por su parte, Victoria Naffa, abogada de los detenidos, informó a ANB que días atrás presentó un hábeas corpus “porque en un principio no estaba claro si la Justicia había dispuesto la detención de las personas y por los malos tratos que recibieron”. La acción promovida fue rechazada por el juez de la causa, Maximiliano Camarda.

Ante la situación, la asesora letrada impulsó una denuncia penal contra el juez y contra las autoridades de la Comisaría 21. “Muchos estuvieron detenidos 72 horas, por lo tanto se les privó de manera ilegítima su libertad, ya que por lo ocurrido deberían haber quedado libres en menos de 24 horas”, explicó la abogada.

Afirmó además que el forense Ismael Hamdan pudo constatar “heridas cortantes, moretones y lesiones de balas de goma” que el médico policial no había detectado anteriormente.

La mayoría de los detenidos prestaron declaración indagatoria antes de retirarse y desde ahora en adelante quedarán a disposición de la Justicia. En las instalaciones de Tribunales se pudieron observar vidrios rotos por piedrazos. En tanto, algunos sectores fueron quemados como consecuencia del fuego propagado por las cubiertas colocadas en el frente del edificio.

Fuentes allegadas a las víctimas aseguraron a este medio que el accionar policial tuvo como objetivo frenar los reclamos de Justicia por la muerte de Vera, conjetura que también expusieron diferentes organizaciones y gremios.

“Estos hechos junto al asesinato de Pablo Vera se enmarcan en una política de encubrimiento y protección del Estado provincial hacia la Policía, implicada ésta en los crímenes más aberrantes de la provincia, como lo son los casos de gatillo fácil en Bariloche, el secuestro y desaparición de Daniel Solano, la violación de una niña ocurrida en 2011 por los policías Rubio y Chumbita, la complicidad en los casos de trata y prostitución que salieron a la luz con el caso de Otoño Uriarte y la reciente liberación de todos los implicados en el asesinato de Atahualpa Vinaya. Esta cadena de impunidad sólo se puede romper con la movilización unitaria de todos los sectores populares”, señalaron en un comunicado de prensa firmado por Familiares y amigos de Pablo Vera, Centro de Estudiantes Fadecs-Fadel, CTA Fiske, CTA Río Negro y UnTER Río Negro, entre otras entidades.

“Villegas tiene que estar preso y debe pagar por haber fusilado a quema ropa a Pablo. Las torturas que padecimos nos dieron más fuerza para seguir manifestándonos y continuar exigieron Justicia”, aseveró Paola. (ANB)