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Cuando el silencio no es salud

Hace 5 años el Hospital Zonal empezaba a desarmar el servicio de salud mental infanto-juvenil argumentando la falta de demanda y la no especificidad de atención para niños y adolescentes. Los más de 200 niños que realizaron tratamiento en los gabinetes de atención sicológica municipales que se armaron para paliar la situación desmienten ambos argumentos. Crónica de una lucha por el derecho a la salud integral de nuestros pibes.
01/12/2013 00:00 Hs.
Cuando el silencio no es salud
Cuando el silencio no es salud

A fines del 2008 el Hospital zonal Ramón Carrillo desmanteló el Servicio de Salud Mental infanto- juvenil cuando renuncian dos de las tres sicólogas que lo conformaban y pasan a la restante a la atención primaria.

Las organizaciones sociales por estar diariamente con niños y adolescentes que requieren tratamiento psicológico fueron los primeros que levantaron la voz para que el servicio sea rearmado y pueda prestar atención nuevamente. Se decide utilizar el espacio de la "Semana x los Derechos" del 2009 para convocar a una mesa por políticas públicas que trate exclusivamente esta problemática. A la misma asisten autoridades y funcionarios de diferentes ministerios. En esa mesa surge la iniciativa de armar un centro de atención psicológica municipal financiándolo con fondos destinados al Consejo local de protección integral de niños, niñas y adolescentes provenientes del Consejo de infancia provincial (CONIAR) y con fondos propios del Municipio. La idea era armar un dispositivo municipal por un año mientras se rearmaba el servicio del hospital.

El centro de Atención psicológica comenzó a funcionar durante el 2010 al mismo tiempo que el Foro de Organizaciones por los Derechos de Infancia (Fodi) y el Consejo local de protección integral siguieron reclamando para que el hospital rearmara su servicio, situación que hoy a 3 años de aquel momento y con gestiones de distintos signo político sigue sin poder concretarse.

Nuestro amo juega al esclavo

Elena Durón es licenciada en psicología, presidenta de la Fundación Petisos organización de nuestra ciudad que lucha por los derechos de los niños y vicepresidenta del Consejo local por la protección integral de niños, niñas y adolescentes por las organizaciones sociales de la ciudad

-En la época que desmantelaron el servicio de salud mental infanto-juvenil vos participabas del Consejo provincial de niñez y adolescencia y llevaron el reclamo al mismo. ¿Qué criterio primó para que esto pasara?

-En ese momento en el Consejo Provincial nosotros fuimos a defender la no desmantelación del servicio y muy concretamente la jefa de salud mental de la provincia nos dijo que un psicólogo podía atender niños, adolescentes, adultos, ancianos...para ella desde lo profesional no estaba la necesidad de formarse en infancia. Por otro lado la funcionaria "leía" de haber creado un dispositivo especial como una manera de que los psicólogos pudiesen escapar de hacer guardia. O sea llevaba todo a términos casi gremiales o políticos pero no tenía una mirada para nada técnica Desde el área de salud mental eran totalmente reacios a que hubiese una atención diferenciada y territorial. No le veían la importancia a la atención territorial.

La especificidad y la demanda

Uno de los argumentos que esbozó la gestión radical a cargo de Salud Pública hasta fin del año 2011tenía que ver con que no hay especificidad para la atención infantil, y que los psicólogos que trabajan en el DAPA (servicios territoriales de salud en los barrios) estaban capacitados para intervenir con niños y adolescentes.

"Desde la escucha, los psicólogos podemos atender a niños, adultos o adultos mayores. Eso no quiere decir que por una cuestión de organización, la especificidad haga que un profesional determinado tenga una escucha especial. Que es la escucha sobre el decir del sujeto niño, donde es tan importante la formación, como el deseo de atender un niño", nos cuenta Gabriela Leton Subsecretaria de Políticas Inclusivas del área de Desarrollo Humano de la Municipalidad y psicóloga de profesión. Y aclara "Por un lado tiene que haber una especificidad en la escucha de un niño, pero por el otro, para acompañar el tratamiento de un niño hacen falta un montón de patas que no es solo la "clínica". La clínica es una falencia real que tiene hoy Salud Pública y que está en vías de resolverse desde un equipo. Pero este equipo va a tener un doble anclaje, no solo dar una respuesta clínica, sino dar una respuesta integral. Y en esta respuesta integral, la apuesta es un compromiso interministerial. ¿Qué quiere decir esto? Hay muchos psicólogos en instituciones públicas y hay que ir afinando los enlaces en los abordajes, en esto interministerial está el compromiso de Desarrollo Social, de Educación y también el compromiso de la Municipalidad".

-¿Hay especificidad de atención psicológica infantil o es un mito?, le preguntamos a Elena Durón de Petisos.

-Si absolutamente. Y le sumaría la cuestión territorial. Los psicólogos clínicos "ortodoxos" dicen que si no hay una demanda del futuro paciente o una demanda de la atención entonces ¿Para qué? Lo cierto es que se ha avanzado un montón en la psicología con respecto a esta cuestión de la demanda. Entonces viene esta pregunta ¿Por qué no crear la demanda? No quiere decir que si creas la demanda u ofreces el servicio de psicología vaya a ser algo "falso" lo que lleve al niño o al adolescente a acercarse.

Un poco con esta convicción que señala Elena, es que se basó la estrategia para garantizar llegar con atención psicológica a los niños y adolescentes de los barrios más postergados de Bariloche. La insistencia en la problemática incluyó el armado de un dispositivo de atención psicológica municipal, financiado con recursos del Consejo local de protección integral en cogestión con el área de Desarrollo Humano de la Municipalidad durante el 2010. Entre otras acciones llevar la problemática al Consejo provincial de Niñez y Adolescencia, convocar a los responsables de Salud Mental de la provincia a que dieran respuesta, armar una comisión de seguimiento dentro del Consejo local e instalar la problemática en la agenda local.

Acerca de la demanda también conversamos con Luís Fernández de Grupo Encuentro, organización social que trabaja hace mas de 20 años en la promoción de derechos de niños y adolescentes. "El tema de la atención psicológica es uno de los servicios que nosotros vemos como fundamentales. En su momento el proyecto original, donde tuvo el visto bueno del Ministerio de Salud en la administración radical de incorporarlo a salud pública, por que entendía la demanda y la necesidad no solamente de organizaciones sino de organismos del propio Estado, como el Etap (Equipo técnicos de Apoyo en las escuelas), ya que hay mucho lugar de diagnóstico y poco lugar de derivación. Sigue existiendo la demanda de la atención particular con el niño, que después si se transforma en un tratamiento es algo que con la visión de un profesional nos queda más claro a todos. Muchas de las situaciones que podemos incorporar a este servicio de atención se resuelven con un tratamiento y algunos se orientan a otros servicios u otras estrategias pero a partir de la intervención de un profesional. Creemos que sigue siendo un servicio fundamental que debería estar incorporado a Salud Pública mas que a la Municipalidad. La Municipalidad sigue aportando desde lo que puede pero como responsabilidad ineludible es el ámbito de Salud Pública".

Los distintos actores que trabajan en los circuitos de protección integral con niños y adolescentes tienen claro que las diversas problemáticas que lamentablemente atraviesan muchos pibes de los barrios son necesariamente abordables desde una mirada profesional. Le preguntamos a Luís de Grupo Encuentro acerca de cuáles son las principales temáticas que los lleva a consultar con el centro de atención psicológica municipal: "Son cuestiones que tienen que ver con situaciones de violencia, otras que tienen que ver con cuestiones de aprendizaje, donde es fundamental tener una visión profesional del tema para saber como educadores, como parte de compartir la historia de los chicos y tener una guía y una estrategia. Y hay algunas situaciones de abandono, donde no hay una referencia familiar de los chicos, sobre la que los adultos pudieran hacer una demanda. Esos adultos vendríamos a ser nosotros. Ese es el espectro que abarcan estas psicólogas".

Cuando la mesa de prevención de las violencias y el abuso de nuestra ciudad presentó algunas de las acciones que vienen desarrollando en el acompañamiento de niños y mamás víctimas de violencias, inevitablemente demandaron que el servicio infanto- juvenil del hospital sea rearmado nuevamente por que saben de la importancia de que niños cuenten con un tratamiento adecuado. De esta problemática nos cuenta Elena Durón de Petisos que es parte de la mesa: "Uno de los resultados que se tuvo, de hacer la revisión de los casos desde 2006 hasta 2012, generó datos que son bastantes importantes y te diría alarmantes con respecto a ver que pasa después con estos chicos. Hay muchos datos de abusos en niños menores de 15 años y también de 15 a 18. Hubo datos de abuso sexual en nenes de edad preescolar, súper grave por lo que el hecho del abuso puede causar en la psiquis de una persona. Es como si te dijera de un golpe psíquico muy certero, por eso los nenes que están viviendo esa situación y que después no tienen un espacio o un referente en donde puedan "drenar" toda esta situación traumática, padecen terribles consecuencias. Y toda esa energía que es el trauma del abuso emerge por otros lugares, el trauma no resuelto y no trabajado y después, tenes que trabajar muchísimo desde otros lugares donde la cuestión de violencia y demás emerge de la manera menos sana para los chicos".

Clínica Territorial y comunitaria

Cuando pensamos en problemáticas tan perversas para un pibe como el abuso, inevitablemente pensamos en la necesidad de llevar a cabo un tratamiento, según Gabriela Letón que trabajó en Salud Pública muchísimos años y que hoy desde la Municipalidad trabaja en articulación con el Hospital en el rearmado de la unidad infanto- juvenil nos dice "salud tiene también una concepción integral, a lo que hay que pegarle una vuelta es a esto: ¿De qué hablamos cuando hablamos de tratamiento? El tratamiento es la parte clínica, pero es una parte, no es la única respuesta para un chico, esta Unidad la idea es que tenga una conformación, si bien con un recurso de Salud Pública específico, con un compromiso de los otros Ministerios en este acompañamiento sino la cosa se convierte en una puerta giratoria donde da lo mismo que haya un técnico o un administrativo, si lo único que voy hacer es una especie de derivación en un papelito".

Mirta Godoy es licenciada en trabajo social y es coordinadora de los equipos territoriales de la secretaria de Desarrollo Humano de la municipalidad. Ella es quien explica por qué la mirada comunitaria en territorio: "El espacio terapéutico de tratamiento psicosocial, no es solamente el espacio donde el niño se expresa y cuenta lo que le pasa de diferentes maneras, sino el acompañamiento que va teniendo de su familia, de las organizaciones del barrio y de los vecinos para superar eso que originó un espacio de tratamiento. Vemos que al Hospital para el espacio clínico, tienen que llegar los chicos que tengan algún "trauma" o alguna situación particular que tengan que modificar y los otros chicos que no necesariamente tengan que llegar a un espacio clínico pero que sí necesitan un espacio de tratamiento psicosocial puedan empezar a tener diferentes miradas, de diferentes instituciones y es lo que tendremos que ir armando y articulando, es un gran desafío... no siempre es el espacio cerrado con la psicóloga, sino que ella puede acompañar al grupo familiar puede acompañar a la docente, puede acompañar a alguien que para el chico sea mas referente que el psicólogo. La mirada es integral".

Otro argumento de por qué la atención debe ser territorial nos la da Elena referente de Petisos que trabaja en 2 de los barrios mas alejados de la ciudad. "Una cuestión que debemos mirar en nuestra ciudad es la geografía. Viene el invierno, hay nevadas. Muchos niños y muchas familias; acceden caminando al lugar de tratamiento, entonces los 9 km. que te separan de los barrios más lejanos es una eternidad para ir caminando. Por otro lado, como hay que crear este vínculo cercano, si los chicos con enfermedades físicas y las mamás no van a la salita, si vos ves un montón de nenes que deberían ir a la salita a hacer un control de salud, imagínate por una situación más psicológica, emocional. ¡Mucho menos van a ir a la salita!, la mayor parte de los chicos que llegan al psicólogo tradicional en el hospital, son por derivaciones desde otro lugar como que lo "pescan" desde otro lugar, entonces como vas a ir solito caminando a que te encuentren que necesitas ir al psicólogo. Es súper fundamental en los barrios el psicólogo".

Diferentes caminos, diferentes posibilidades

Hoy la Municipalidad apuesta por consolidar los gabinetes de atención psicológica territoriales, considerados como un espacio ganado y que van a continuar como política pública más allá de que se logre rearmar el servicio en el hospital. Actualmente son más de 40 chicos y adolescentes los que son atendidos por este gabinete. Al servicio, los chicos llegan derivados de instituciones y organizaciones y a través de los Centros de Articulación Territorial de la Municipalidad.

Desde el Hospital por su parte anunciaron que están esperando que salgan los nombramientos de 3 profesionales para comenzar a rearmar el servicio infanto- juvenil de salud mental. Cuentan además con un psicólogo para cada centro de salud (11 en total incluyendo parajes aledaños) que dependen del servicio de Salud mental, aunque barrios problemáticos como el Nahuel Hue hoy no cuentan con un profesional. Siempre hablamos de la oferta dentro del sistema público ya que su alcance es universal y no está condicionado por la posibilidad de tener los aproximadamente 150 $ que sale una consulta de forma particular.

La oferta dentro del sistema público es muy poca considerando la población actual, pero básicamente considerando las infinidad de situaciones que atraviesan niños y adolescentes.

Mirta nos decía: "No hay un camino, cada chico con su historia particular nos lleva y nos desafía a recorrer, diferentes caminos, diferentes posibilidades", lo que es seguro que ese camino tiene que ser lo mas llano posible para que todos puedan transitarlo y nadie quede en el intento. Nuestros pibes el día de mañana lo van a saber agradecer.