"Estoy a la deriva" | ANBariloche
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"Estoy a la deriva"

Lo expresó Julio Curruhinca, el remisero brutalmente golpeado el pasado domingo. Planteó que hasta el momento sólo recibió "promesas" de las autoridades pero todavía no pudo recuperar su herramienta de trabajo. Relató el hecho y precisó que los agresores serían "unos 20" y que lo "estaban esperando".
02/10/2013 00:00 Hs.
"Estoy a la deriva"
"Estoy a la deriva"

Luego de la golpiza, Julio Curruhinca continúa viviendo una dramática situación. Pese a las "promesas" de autoridades municipales y provinciales, "todavía no puedo contar con mi herramienta de trabajo", afirmó, consultado por ANB. El remise incendiado en los disturbios del pasado domingo "era mío y lo estaba pagando en cuotas", detalló.

Julio reprochó que desde la reunión con el fiscal de la causa, Guillermo Lista, el pasado lunes, "nadie más se comunicó conmigo, estoy a la deriva. Me parecen que se olvidan de lo que pasó", criticó.

En una misma línea, contó que trabaja 12 horas por día y se describió como "un simple laburante que hoy está sin trabajo". Detalló que no cuenta con otros ingresos y cuestionó: "¿Dónde está la Justicia?".

Precisó que no percibe "ninguna ayuda económica" desde que se conocieron los hechos, y se quejó de que la diputada nacional Silvina García Larraburu, le prometió que lo visitaría pero "no apareció".

En cuanto a las secuelas de la golpiza que padeció, recluido en su casa, relató que sufre de mareos y que su cuadro inicial se complejizó debido a que es asmático, condición médica que le exige un tratamiento crónico cada seis meses.

El ataque

Julio Curruhinca transitaba sin pasajero por la calle Hermite, en intersección con Onelli, cuando fue interceptado por los agresores. "Aparecieron detrás de un muro. Sentí el piedrazo en la cara y me desmayé. Me sacaron del auto y me golpearon. Corrí, bañado en sangre. Llegué con medio chaleco. Eran unos 20", relató.

Señaló además que lo estaban esperando. "Venían a sacudirme", analizó. Contó que no intermediaron amenazas ni explicaciones por parte de los agresores, antes de la golpiza. (ANB)