Críticas a Weretilneck por su pedido de "máxima pena" para menores | ANBariloche
Noticias de la Patagonia

Críticas a Weretilneck por su pedido de "máxima pena" para menores

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), el gremio docente UnTER, el Observatorio de Derechos Humanos de Río Negro, la Pastoral Carcelaria, entre otras entidades repudiaron los dichos del Gobernador, quien pidió apartarse de la Ley para juzgar menores que cometan delitos. Los comunicados textuales.
29/05/2013 00:00 Hs.
Críticas a Weretilneck por su pedido de "máxima pena" para menores
Críticas a Weretilneck por su pedido de "máxima pena" para menores

La APDH delegación Bariloche y la Pastoral Carcelaria de Bariloche rechazan enfáticamente los dichos del Sr Gobernador alentado a apartarse de la ley en el caso de la libertad de los menores. Se desconoce con estas expresiones que el origen de la violencia social es la exclusión, con grave perjuicio para los menores que viven en la pobreza y la marginación, lo que significa una clara violación de los Derechos Humanos.

Consideramos que la obligación de las máximas autoridades de la Provincia es profundizar y realizar realmente las mejoras necesarias para que los lugares de detención de adultos y de contención de los menores en conflicto con la justicia dejen de ser depósitos de personas y no lugares de rehabilitación como exige la Constitución, los Tratados Internacionales y, en especial, la Convención Internacional sobre los derechos del niño.

Pregonar el apartamiento de la justicia alienta la represión policial y a quienes defienden la política de mano dura instrumentada por el falso ingeniero Blumberg, desconociendo el verdadero origen del problema de la seguridad.

-----

"Si es un menor y es capaz de matar, significa que no sólo es un peligro para la policía, sino para toda la sociedad. Desde este lugar, queremos pedir al Poder Judicial la máxima pena, el máximo castigo para quienes atacan, lastiman, agreden y matan a nuestros policías, que tienen la sagrada misión de salvar vidas".

Sr. Gobernador, en línea con diversidad de estudios y con declaraciones y tratados, desde el Observatorio de Derechos Humanos de Río Negro, entendemos que cada niño, niña o adolescente en conflicto con la ley, es un fracaso social. Todos y todas deberíamos preguntarnos, qué hemos hecho o qué estamos haciendo para evitarlo. Y el primero que debería alertarse por la situación es precisamente el Estado a través de sus funcionarios. Ese Estado que en Río Negro, todavía no implementó una justicia para ell@s, que al menos tengan como mínimo todas las garantías que hoy gozan los mayores, ya que ni eso le podemos ofrecer.

Una justicia que comprenda integralmente a la hora de tomar medidas con ese niñ@ o adolescente, qué es lo mejor para ellos y para toda la sociedad, preservando sus derechos, que muy bien están estipulados en nuestra constitución, nuestros pactos internacionales y toda la legislación vigente. De nada vale hacer declamaciones afirmando "que el futuro son nuestros jóvenes" si solo tenemos para ofrecerles "mano dura".

"A veces si nos apegamos a lo que dice la ley ¿qué hace el juez con un menor? Se lo devuelve a la familia, y devolver cierto menor a la familia significa darle el arma nuevamente para matar, por la situación psiquiátrica y de adicción que tiene ese chico. Por eso a veces no hay que apegarse tanto a la ley, hay que tener más sentido común".

Que mencione a las adicciones como un problema a tener en cuenta cuando hablamos de jóvenes en conflicto con la ley, nos alienta a exigir públicamente que de una vez por todas se aborde desde los distintos órganos del Estado, esta problemática con una política pública, clara y accesible.- Esto evitaría llenar a futuro nuestras cárceles, como sucede hoy, dejar de invertir en levantar sordos muros y destinar ese dinero a la prevención de las adicciones.

Sabemos de funcionari@s de nuestra más absoluta confianza que todos los días trabajan incansablemente para incluír socialmente a nuestros jóvenes, pero tampoco alcanza.

Por otra parte estas declaraciones que hizo Ud. mientras se inauguraba la primera Comisaría de la Familia en General Roca, son contradictorias. Por un lado es reconfortante saber que las víctimas de violencia tienen un lugar dónde acceder a la justicia, pero por otro consideramos muy preocupante, que los niños, niñas y adolescentes que también son víctimas de violencia, tengan como bienvenida el castigo.

Por último también nos parece preocupante el concepto de... "no apegarnos a lo que dice la ley", porque justamente las leyes fueron creadas para conservar la paz social y este Estado de Derecho que hoy tenemos, nos ha costado mucha sangre y sepa Ud. que no estamos dispuest@s a negociarlo bajo ningún concepto.

OBSERVATORIO DE DERECHOS HUMANOS DE RIO NEGRO

-------

La delincuencia juvenil no se combate con medidas represivas

El Consejo Directivo de la UnTER manifiesta su absoluto rechazo a expresiones vertidas por el Sr. Gobernador Alberto Weretilneck donde manifiesta que los menores que delinquen deben ser tratados del mismo modo que los mayores, y pide para ellos la "máxima pena".

Estas expresiones son contradictorias con la intención manifestada por este gobierno y compartida por nuestro sindicato de que el lugar de los pibes, pibas o adolescentes es la escuela, en el establecido marco de la escuela pública obligatoria.

Si la definición es garantizar el derecho social a la educación, debemos inferir que es en este marco donde debe darse parte de la contención que la sociedad y el Estado deben dar a las y los jóvenes. La delincuencia no se combate con medidas represivas, se la empieza a prevenir con más justicia social y se la combate con más y mejor educación.

Cuando un joven delinque, algo está fallando dentro de la sociedad, sobre todo en una sociedad sobrepasada e influenciada por conceptos neoliberales y donde todavía habitan influencias del terrorismo de estado.

Cuando un joven delinque entran en juego los valores impuestos por un modelo económico y político que desbastó las instituciones, que generó algunas leyes que todavía quedan como rémoras del pasado y que los excluyó del sistema educativo.

No compartimos la política de la "pena máxima" porque el carácter punitivo y represor de esa política abrió la puerta para las peores atrocidades y para el "gatillo fácil".

Por lo tanto cuando algo falla lo que corresponde es mirar hacia atrás y cambiar, originando políticas de estado que cambien valores y que se vuelva a la construcción de conceptos basados en la solidaridad, la honestidad y, en síntesis, al cambio cultural que todas y todos nos merecemos. Hay que arrasar con el "yo me salvo solo", con el "sálvese quien pueda", hay que terminar con la política basada en el individualismo, hay que generar políticas de construcción colectivas, hay que dar ejemplos de cordura y sensatez para que contagien y alienten a las/los jóvenes.

Y es por este camino del cambio por donde debemos transitar para cambiar la historia. Debemos construir el camino que hoy nos muestran nuestros jóvenes en todo el país sumándose a la participación política y a las acciones solidarias. Es el camino del voto a los 16 años, es el camino de la formación de los centros de estudiantes, es el camino de la construcción de herramientas que los hagan sentirse útiles y respetados.

Para cambiar hay que mirar hacia atrás y ese mirar atrás nos indica que miremos los derechos vulnerados de nuestros/as jóvenes y niños/as, que hagamos un mea culpa de lo que nos falta por construir y nos pongamos todas y todos a buscar alternativas que prevengan y que eviten que la delincuencia sea naturalizada.

Como trabajadores y trabajadoras de la educación hemos asumido el compromiso por la construcción de una sociedad y un Estado más justo, por una Provincia que nos dé alegría habitar, por una sociedad que respete y dé garantías de vida a nuestros jóvenes. No es con mano dura, con más rigurosidad y más penalidad que esto se resuelve.