Llueven las quejas por falta de frecuencias en el transporte | ANBariloche
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Llueven las quejas por falta de frecuencias en el transporte

Los vecinos de Villa Lago Gutiérrez denuncian que por culpa de Mi Bus sufren “dolores de cabeza” constantes para viajar. La accesibilidad sigue pendiente.
25/08/2017 00:00 Hs.
Mi Bus sigue recibiendo críticas.
Mi Bus sigue recibiendo críticas.

Por Nicolás Malpede

“Pagamos por un servicio de transporte totalmente deficiente”, “los colectivos pasan cuando quieren”, “muchas veces llego tarde al trabajo por culpa de Mi Bus”, “estoy cansado de padecer frío en la garita”, “ir al colegio es una verdadera odisea”.  Estas son algunas de las quejas recurrentes de los vecinos de Villa Lago Gutiérrez, quienes aseguran que están “hartos” por la situación.

“Las dos líneas que llegan al barrio son las 41 y la 50, pero las frecuencias y la cantidad de colectivos no alcanzan debido a la explosión demográfica que hubo en la zona en los últimos años”, afirmó Mariano, un vecino de Lago Gutiérrez, barrio ubicado al oeste de la ciudad, a unos 15 kilómetros del casco céntrico.

El hombre se quejó de que el 50, por ejemplo, sale del barrio a las 7,05 por primera vez en el día y luego, a lo largo de la jornada, son siete más las unidades que arriban y parten desde Lago Gutiérrez con diferencias horarias que van desde la media hora hasta las cuatro horas. En diálogo con ANB, cuestionó que el 41 hace lo propio cinco veces al día.

“Los chicos que van a estudiar a diferentes escuelas de la ciudad muchas veces tienen que ir y volver a dedo porque los horarios de salida e ingreso en los colegios no coinciden con las frecuencias de los ómnibus”, expresó Fabián.

“El servicio de Mi Bus es muy deficiente desde todo punto de vista. Nos cansamos de enviar reclamos a la empresa y a la municipalidad, pero las respuestas nunca llegaron”, añadió.

El hombre también remarcó la falta de garitas en el barrio. “Hay una sola y está sobre la ruta 82”, cuestionó.

“Es muy injusto que la población de Villa Lago Gutiérrez tenga que padecer tanto las falencias del transporte”, aseveró.

La firma sanjuanina Amancay -su nombre comercial es Mi Bus-  desembarcó en Bariloche en febrero pasado a través de una contratación directa efectuada por la municipalidad, ya que los tres llamados a licitación impulsados desde la comuna oportunamente quedaron desiertos.

La accesibilidad, una cuenta pendiente

Semanas atrás, la empresa se vio involucrada en un nuevo conflicto, cuando la Justicia rechazó la apelación presentada por el municipio, dando lugar al recurso de amparo presentado por organizaciones de la ciudad para garantizar la accesibilidad del transporte urbano.

La Justicia exige que se cumpla con lo establecido en el pliego de licitación, aprobado oportunamente por ordenanza. La normativa define que un 30% de los 100 ómnibus de Mi Bus deben ser accesibles, con una proyección de alcanzar el 100% de ellos en un plazo de 3 años.

Al haber quedado desierto tres veces el proceso licitatorio, la comuna hizo un contrato directo con la transportista y llamativamente en el acuerdo no se incluyó el ítem de la accesibilidad.

Las organizaciones que pugnan por los derechos de las personas con discapacidad mantienen firme su reclamo y exigen que la firma cumpla con los colectivos accesibles en un corto plazo. (ANB)